Lo primero de todo que debemos hacer es pedir un vaso, nunca los traeremos comprados y Seguiremos “rapiñeando” hielos a la gente porque tampoco hemos traído. Segundo, rellenamos el vaso de ron u otro tipo bebida, hasta que llegue a la mitad más o menos y comprobamos si nos hemos pasado. En este caso, le echamos un poquito a la copa del amigo. Si por el contario, nos hemos quedado cortos pues nos echamos un pelín más. Tercero, acabamos de rellenar el vaso hasta arriba con coca cola, limón, naranja… dependiendo del gusto del consumidor y removemos la copa con el dedo índice, para que se mezclen bien las distintas sustancias que hemos introducido anteriormente. Para acabar, probamos un poco la copa para ver cómo anda de sabor, en este instante, se nos viene a la cabeza la típica frase que soltamos a nuestros amigos: ¡madre mía! Que copón me acabo de cargar, mientras pensábamos con cara sonriente en el pedo que nos vamos a agarrar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario