viernes, 28 de junio de 2013

Reflexión bloque IV

En este bloque hemos trabajado la animación a la lectura y actividades que fomentan la lectura en los alumnos. Leer nunca ha sido una de mis pasiones, pero he de reconocer que hay ciertos temas sobre los que si me gusta leer y descubrir. Creo que mi poco gusto por la lectura se debe a que desde pequeño me han planteado la lectura como una obligación y no como una actividad de creatividad e imaginación.

En este bloque he aprendido que hay dos tipos de lectura. Hay lecturas no literarias y literarias; estas últimas pueden ser breves o largas, si nos fijamos en la extensión y en la duración, es decir pequeños textos en libros de texto o fichas utilizadas normalmente para actividades o lectura de libros que pueden ser elegidos por los niños o por el profesor. Estas lecturas pueden realizarse de modo silencioso, es decir realizando una lectura, comprensiva, rápida y por fijaciones o por el contrario se pueden realizar en voz altas, siendo entonces una lectura expresiva en la que se trabaja mucho la pronunciación.
La lectura creo que es uno de los aspectos más difíciles de trabajar en el aula y por ello creo que no siempre se trabaja de manera adecuada en el aula. Normalmente la lectura se plantea como una imposición del profesor en la que el alumno, pasa páginas sin comprender realmente lo que está leyendo. Y cuando se quiere comprobar si los niños han entendido la lectura se les realiza preguntas relacionadas con detalles muy específicos  más propios de la memorización que de la comprensión.

La lectura ha de ser una actividad atractiva, entretenida, individual y personalizada para los alumnos. Hoy en día los niños tienen muchas distracciones como pueden ser las nuevas tecnologías que les pueden resultar más atractivas que un libro. Pero nosotros, profesores, está el hacer que ese libro sea un objeto atractivo para ellos. Para ello podemos realizar actividades de animación a la lectura, en los distintos procesos del acto lector (actividades de antes, durante y después de la lectura). A su vez podemos crear bibliotecas de aula y diferentes materiales realizados por los niños y por los profesores que hagan de la lectura un acto personal y atractivo.

En mi aula de prácticas había la final de la clase un par de estanterías llenas de libros los cuales no resultaban nada motivadores y los niños no podían saber qué tipos de libros había en el aula, a la profesora de prácticas le propuse ambientar la biblioteca creando carteles y clasificando los libros, fue una propuesta que a la profesora le sorprendió y quiso ponerla en práctica. Durante la última semana de prácticas, que fue cuando se realizó esta iniciativa, pude comprobar que al ser un espacio nuevo, diferente y más atractivo los niños leían con más frecuencia e iban a ese espacio a jugar.


Como futuro profesor me gustaría tener en mi aula una buena biblioteca y trasmitirá a los niños el gusto por la lectura atreves de actividades motivadoras en las que los alumnos despierten la intriga y el gusanillo por comenzar a leer un libro. Como docente debo tener muy claro que leer es comprender, y que leyendo los niños deben disfrutar y deben dejar desarrollar su imaginación.

1 comentario:

  1. Bien. Falta justo, que hables de qué tipos de actividades deben hacerse antes, durante y después de la lectura y qué objetivos tienen cada una de ellas.

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