En este bloque hemos
trabajado la animación a la lectura y actividades que fomentan la lectura en
los alumnos. Leer nunca ha sido una de mis pasiones, pero he de reconocer que
hay ciertos temas sobre los que si me gusta leer y descubrir. Creo que mi poco
gusto por la lectura se debe a que desde pequeño me han planteado la lectura
como una obligación y no como una actividad de creatividad e imaginación.
En este bloque he
aprendido que hay dos tipos de lectura. Hay lecturas no literarias y literarias;
estas últimas pueden ser breves o largas, si nos fijamos en la extensión y en
la duración, es decir pequeños textos en libros de texto o fichas utilizadas
normalmente para actividades o lectura de libros que pueden ser elegidos por
los niños o por el profesor. Estas lecturas pueden realizarse de modo
silencioso, es decir realizando una lectura, comprensiva, rápida y por
fijaciones o por el contrario se pueden realizar en voz altas, siendo entonces
una lectura expresiva en la que se trabaja mucho la pronunciación.
La lectura creo que es
uno de los aspectos más difíciles de trabajar en el aula y por ello creo que no
siempre se trabaja de manera adecuada en el aula. Normalmente la lectura se
plantea como una imposición del profesor en la que el alumno, pasa páginas sin
comprender realmente lo que está leyendo. Y cuando se quiere comprobar si los
niños han entendido la lectura se les realiza preguntas relacionadas con
detalles muy específicos más propios de
la memorización que de la comprensión.
La lectura ha de ser una
actividad atractiva, entretenida, individual y personalizada para los alumnos.
Hoy en día los niños tienen muchas distracciones como pueden ser las nuevas
tecnologías que les pueden resultar más atractivas que un libro. Pero nosotros,
profesores, está el hacer que ese libro sea un objeto atractivo para ellos.
Para ello podemos realizar actividades de animación a la lectura, en los
distintos procesos del acto lector (actividades de antes, durante y después de
la lectura). A su vez podemos crear bibliotecas de aula y diferentes materiales
realizados por los niños y por los profesores que hagan de la lectura un acto
personal y atractivo.
En mi aula de prácticas
había la final de la clase un par de estanterías llenas de libros los cuales no
resultaban nada motivadores y los niños no podían saber qué tipos de libros
había en el aula, a la profesora de prácticas le propuse ambientar la
biblioteca creando carteles y clasificando los libros, fue una propuesta que a
la profesora le sorprendió y quiso ponerla en práctica. Durante la última
semana de prácticas, que fue cuando se realizó esta iniciativa, pude comprobar
que al ser un espacio nuevo, diferente y más atractivo los niños leían con más
frecuencia e iban a ese espacio a jugar.
Como futuro profesor me
gustaría tener en mi aula una buena biblioteca y trasmitirá a los niños el
gusto por la lectura atreves de actividades motivadoras en las que los alumnos
despierten la intriga y el gusanillo por comenzar a leer un libro. Como docente
debo tener muy claro que leer es comprender, y que leyendo los niños deben
disfrutar y deben dejar desarrollar su imaginación.
Bien. Falta justo, que hables de qué tipos de actividades deben hacerse antes, durante y después de la lectura y qué objetivos tienen cada una de ellas.
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